FGR señala a la alta velocidad como causa del descarrilamiento del Tren Interoceánico que dejó 14 muertos.
La Fiscalía General de la República (FGR) reveló este martes que la alta velocidad es la causa del accidente del Tren Interoceánico hace un mes en Oaxaca, que dejó 14 muertos y un centenar de heridos. El tren circulaba a 65 kilómetros por hora, 15 por encima del nivel permitido, en la distancia donde ocurrió el accidente y superó el límite en línea recta en 41 kilómetros por hora, según afirmó la fiscal general, Ernestina Godoy, en conferencia de prensa. La decisión se produce un mes después del desastre ocurrido en uno de los documentos del Gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador en la restauración de los ferrocarriles en el país. «El conductor se dirigió rápidamente al lugar del accidente», dijo el fiscal, anunciando, sin dar más detalles, que presentaría un cargo de homicidio involuntario.
Según la reconstrucción aportada, en la distancia donde ocurrió el accidente, el tren «alcanzaba hasta 65 kilómetros por hora cuando la altura permitida en ese momento era de 50 kilómetros. Es decir, estaba unos 15 kilómetros por encima del límite permitido», explicó Godoy. Además, afirmó que el exceso de velocidad en un tren es «más peligroso que en un coche normal» por el peso, la masa y la curvatura de la vía. En algunas partes del tren antes de estrellarse, el tren disminuyó la velocidad, hasta detenerse, lo que la Fiscalía vio como una señal de que «los frenos funcionaban bien».
Por ello, el fiscal ha confirmado que no se encontraron errores que «pudieran poner en peligro el funcionamiento del tren» y que su trabajo fue el adecuado. Si bien Godoy no detuvo la revisión de otros motivos, todo indica que las responsabilidades, según la Fiscalía, recaen principalmente en el conductor.
El 28 de diciembre desembarcó el tren con 250 pasajeros. El segundo tren se salió de la vía y tiró del resto. Uno de los cuatro vehículos de pasajeros cayó a un barranco de 6 metros de profundidad y el otro quedó estacionado. Los supervivientes dijeron que pensaban que «el barco se movía con mucha fuerza» y expresaron dudas sobre el fallo de los frenos. El proyecto conecta los océanos Atlántico y Pacífico y nació con el objetivo de ser una ruta hacia el Canal de Panamá para carga.
En la investigación han participado la FGR, la Fiscalía del Estado, la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario y peritos. La investigación incluyó una investigación de la vía, el tren, la distancia y la revisión de la caja negra, y variables como la velocidad, el sistema de frenos y el movimiento del conductor, quien salió sin problemas. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la semana pasada que Godoy anunciará la decisión esta semana.
Sheinbaum confirmó que el accidente no detendrá su Plan Nacional Ferroviario, que contempla la renovación y construcción de más de 3.000 trenes. El desastre Interoceánico fue el sexto incidente –el primero con una víctima mortal– en los dos años de operación de los nuevos barcos impulsados por los gobiernos de Morena. «Todos estos corredores ferroviarios se construyeron en apenas seis años y, por supuesto, es un tiempo muy corto para que un sistema de esta magnitud cuente con todas las medidas de seguridad», dijo a este diario Benjamín Alemán Castilla, fundador de la consultora Alttrac y exdirector de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario.
Entre las 14 personas afectadas por el accidente se encuentran escolares, jubilados, toda la familia, una abuela y su nieta y un periodista. Dos de los muertos eran jóvenes: una niña de seis años y un niño de 15. El resto tenían entre 49 y 73 años. Tres de las víctimas denunciaron ante la FGR contra las empresas constructoras y los interesados, entre ellos contratistas y servidores públicos. Según la evaluación de contratos públicos realizada por EL PAÍS, el tren viajó en su primer año sin seguro de viajeros, como exige la Ley Reguladora del Servicio Ferroviario, transportando a miles de personas sin asistencia.
El silencio de las autoridades durante un mes dejó lugar a la especulación. Un panel de expertos respondió al incidente en el podcast. Bueno, ahí está tu problema.. En unas tres horas, el arquitecto estadounidense Justin Roczniak y el ingeniero ferroviario británico Gareth Dennis analizaron diversos factores, entre ellos la prisa por construir para cumplir los plazos políticos, técnicos y humanos, y la velocidad posible.