Las prestaciones sociales crecen 16% y superan G. 2,9 billones en primer trimestre
25 de abril de 2026 – 01:00
Las prestaciones sociales constituyen transferencias en efectivo o en especie orientadas a proteger a la población frente a riesgos que afectan su bienestar, como la enfermedad, el desempleo o la vejez. Estos riesgos pueden incrementar las necesidades de gasto de los hogares o reducir sus ingresos, por lo que el Estado interviene mediante distintos mecanismos de apoyo. En Paraguay, estas transferencias se clasifican en tres grandes grupos.
En primer lugar, las prestaciones de la seguridad social corresponden a sistemas contributivos e incluyen jubilaciones, pensiones, subsidios por enfermedad, maternidad o desempleo, así como servicios de salud. En segundo lugar, las prestaciones de asistencia social agrupan ayudas no contributivas dirigidas a hogares que no participan en estos sistemas o cuyos beneficios resultan insuficientes. Finalmente, las prestaciones sociales del empleador comprenden beneficios que el Estado otorga a sus funcionarios, tales como seguros, asignaciones o indemnizaciones, con características similares a las de la seguridad social (Manual de Estadísticas de Finanzas Públicas- Fondo Monetario Internacional).
La evolución de las prestaciones sociales en el gasto público (Administración Central) muestra un comportamiento expansivo en términos absolutos, acompañado por variaciones interanuales que evidencian episodios de alta volatilidad entre enero de 2025 a marzo de 2026. De acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el mencionado componente del gasto pasó de G. 2,5 billones a G. 2,9 billones en el comparativo trimestral, representando un crecimiento de más G. 400.000 millones (+16%).
Conforme con los primeros registros, las prestaciones sociales totales oscilaron en torno a los G. 800.000 – G. 900.000 millones, con variaciones relativas que fluctuaron entre -7% y 12%. Este comportamiento refleja una dinámica de expansión contenida, con correcciones periódicas.
Por su parte, las prestaciones de asistencia social exhiben una mayor sensibilidad en términos relativos. Si bien comienzan en niveles cercanos a G. 341.600 millones, las variaciones resultan significativamente más amplias. En efecto, de G. 980.000 millones a marzo de 2025, los recursos destinados ascendieron a más de G. 1,2 billones al primer trimestre de este año, un aumento del 27%, vinculado, principalmente, al proceso de universalización del programa de Adultos Mayores.
En cuanto a las prestaciones sociales del empleador, se observa el nivel más bajo dentro del conjunto, aunque con fluctuaciones relevantes en términos relativos. Los valores se ubicaron de G. 25.300 millones a G. 57.100 millones en su punto máximo. Posteriormente, se registra una caída de 59%, lo que refuerza la idea de que este rubro presenta una alta variabilidad en función de decisiones puntuales o cambios en la estructura de compensaciones.
En términos generales, la comparación entre variables muestra una diferencia clara entre la estabilidad relativa de la seguridad social y la volatilidad de la asistencia social y las prestaciones del empleador. Mientras la primera mantiene una trayectoria más consistente, las otras dos categorías explican gran parte de las oscilaciones del total. Este comportamiento se refleja tanto en los niveles absolutos como en las tasas de variación.
La lectura conjunta de los datos permite identificar que los aumentos más significativos en el gasto social se concentran en episodios específicos, mes de diciembre cuando se realiza el pago del aguinaldo. A su vez, los ajustes posteriores indican una reversión parcial de esos incrementos, lo que sugiere la presencia de factores coyunturales en la ejecución presupuestaria.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.