Chavismo anuncia liberación masiva de presos políticos «por la paz»

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Este jueves Venezuela comenzó a liberar a sus presos políticos más destacados. Se trata de la primera gran medida adoptada por el gobierno chavista desde que Estados Unidos detuviera, a primeras horas del 3 de enero, al presidente Nicolás Maduro, hoy encarcelado en Nueva York acusado de terrorismo y narcotráfico. La liberación de los opositores al gobierno chavista fue muy demandada por la comunidad internacional y cientos de familias que esperan desde hace años mostrar esta versión que el presidente Donald Trump no ha mencionado hasta ahora.

El gobierno de Delcy Rodríguez no precisó el monto de los liberados ni sus nombres, pero se trata de una cantidad «significativa» que superó a los liberados en el pasado. Entre los presos políticos que podrían volver a las calles en las próximas horas se encuentran figuras derechas de la oposición, Derechos Humanos o el periodismo como la venezolana Rocío San Miguel, una conocida académica acusada sin pruebas de conspirar para matar al presidente, junto a otros cuatro ciudadanos españoles, el ex candidato presidencial Enrique Márquez y el primer diputado de Bierina que fue diputado de Bierena.

El lanzamiento anunciado agregó un componente doloroso mientras se confirmaba. A mitad del día, organizaciones de derechos humanos que apoyan a los presos políticos, como el Foro Penalsólo logró conseguir la liberación de cinco personas. La liberación de Márquez y Pilieri elevó esa cifra a siete, mientras otros cientos de familiares seguían esperando que se abrieran las puertas del Helicoide, la prisión que alberga al mayor número de presos políticos en Caracas.

La liberación gradual es consistente con la estrategia habitual del chavismo de evitar reuniones o expresiones de entusiasmo entre quienes las esperan. A algunos familiares se les informó que la mayoría llegaría antes de la medianoche del viernes. «Tenemos que esperar la llamada», dijo uno de ellos.

A falta de información clara, las organizaciones intentaban confirmar si entre los liberados habrá otros disidentes, como Juan Pablo Guanipa, líder de Primero Justicia; el abogado Rafael Tudares, yerno del líder opositor Edmundo González Urrutia; Roland Carreño, periodista y miembro de Voluntad Popular; o el luchador por la libertad Jesús Armas.

El anuncio del inicio de la liberación fue anunciado por el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez. Son, afirmó, «actuar unilateralmente [de Venezuela] «promover» «la decisión inquebrantable de instaurar la paz» en el país y la «integración pacífica», sin diferencias de opinión ni de religión. El segundo, hermano del presidente estable, elogió especialmente al mediador en la crisis venezolana del expresidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero; del presidente de Brasil, Lulaz y del Gobierno de Qatar Luiz Da Silva.

Rocío San Miguel, venezolana de ascendencia española, se encuentra recluida en la prisión de El Helicoide desde febrero de 2024 luego de que fuera arrestada por su hija en el aeropuerto cuando ésta se disponía a viajar a Miami. Pocos días después de su arresto, el fiscal general, Tarek William Saab, lo acusó de complicidad en la operación Brazalete Blanco, complot al que supuestamente se opusieron funcionarios chavistas. Según su familia, San Miguel irá próximamente a España.

Márquez, por su parte, se encuentra en prisión desde enero del año pasado. Fue candidato presidencial en las elecciones del 28 de julio de 2024 por el pequeño partido de oposición, Centrados. Entre 2020 y 2023 dirigió el Consejo Nacional Electoral (CNE) como parte de la alianza política realizada entre grupos opositores y chavismo en las elecciones de esos años.

Los españoles que quedaron en libertad junto a San Miguel y los vascos Andrés Martínez Adasme y José María Basoa, el canario Miguel Moreno y el valenciano Ernesto Gorbe, según han confirmado a EL PAÍS fuentes jurídicas. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó que se trata de un «gran primer paso».

El gobierno bolivariano ha presentado la liberación como un contrapunto a la extraordinaria presión que ha recibido de Estados Unidos desde la captura de Maduro. Trump había dicho anteriormente que el arresto del presidente venezolano por terrorismo y narcotráfico era el primer paso de una estrategia más amplia para controlar la política y controlar sus compañías petroleras venezolanas. «Yo estoy a cargo de Venezuela», dijo la víspera el republicano, cuando anunció que mantendría a Delcy Rodríguez en el cargo siempre y cuando su gobierno siguiera las instrucciones de Washington.

El presidente Rodríguez lleva tres días aceptando ser expulsado de Washington, cuando respondió con incomparables excusas hace una semana. Al anunciar que Caracas entregará «entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos para su venta», Rodríguez respondió que no era «inusual» que existieran relaciones económicas entre Venezuela y Estados Unidos. Al anunciar que las ganancias de la venta de petróleo crudo se destinarían a la compra de productos estadounidenses, Caracas respondió anunciando una liberación masiva de prisioneros.

Venezuela tenía, hasta el jueves, más de 820 presos políticos, la mayor cantidad del mundo, según Foro Penal. De ellos, 89 eran extranjeros (más Venezuela con dos países). El jefe de la organización, Alfredo Romero, celebró la liberación, pero pidió «a las personas que controlan el poder que publiquen la lista de los detenidos». «Creemos que este es el principio del fin del sistema represivo en Venezuela», afirmó. El video fue subido a sus redes sociales.

Otras organizaciones, como Justicia, Reconciliación y PerdónSe estima que más de 1.000 personas han sido detenidas por motivos políticos, la mayoría de ellas arrestadas tras protestas que pusieron en duda la victoria de Maduro en las elecciones de 2024. En diciembre pasado, el Gobierno permitió la liberación de 180 prisioneros.

Se desconoce si estas medidas de excarcelación suponen la plena libertad de los presos políticos o si se les aplicarán restricciones, como la autorización periódica para comparecer ante los tribunales o la prohibición de salir del país, como se ha hecho en casi todos los casos anunciados anteriormente. En cualquier caso, las organizaciones de derechos humanos siguen exigiendo la amnistía como una señal innegable de cambio en la nueva Venezuela.


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