El Rubito le puso un palo a la rueda de la “Bavaneta”
Cerro Porteño fue hasta Santísima Trinidad para afrontar un partido con muchos condimentos fuera de lo futbolístico.
El Ciclón se plantó en la Arboleda con la dificultad propia de un campo de juego poco habitual para el desarrollo del juego progresivo de los equipos grandes, situación que, como se previó, mermó en la intención azulgrana de ser protagonista.
También, los cambios masivos de Jorge Bava lastimaron el juego mecánico de un equipo acostumbrado a jugar de memoria. A modo de justificación, varios de ellos fueron de manera obligada.
Pero, probablemente lo que más afectó al último campeón del fútbol paraguayo, fue el triunfo de Olimpia, que le metió presión a todos sus perseguidores al sumar de a tres ante Luqueño.
Rubio Ñu, consciente de todo esto, salió a hacer su partido. Gustavo Morínigo plantó un once dedicado a maniatar a los creativos del Ciclón, a la vez, con jugadores rápidos para pasar de defensa a ataque.
El primer tiempo fue parejo, con pocas ocasiones, con el Albiverde bien parado.
En la complementaria, Bava metió cambios ofensivos, parecía ser el despertar azulgrana, pero un error en la salida de Gustavo Velázquez, derivó en un penal de Fabricio Domínguez a Lucena.
Antes del cuarto de hora de la complementaria, William, con fuerza y colocación, transformó el penal por gol.
Bava siguió cambiando, llegó a meter tres delanteros de área y seis ofensivos en total, pero no hubo caso, no encontró el empate.
DE contragolpe, Estiven Pérez, quien siempre ingresa fino, le “durmió” a Gatito para notar el segundo y definitivo tanto en la Arboleda. (Fotos de Matías Amarilla).

La entrada El Rubito le puso un palo a la rueda de la “Bavaneta” se publicó primero en Popular.