Justicia sepulta vínculo del avión iraní con terrorismo e ignora a EE.UU. e Israel

La jueza Lici Teresita Sánchez aceptó la desestimación de la causa conocida como “avión venezolano – iraní”, pese a las enormes repercusiones internacionales que tiene hasta ahora, ya que los Estados Unidos de América e Israel aportaron evidencia sobre un presunto esquema de financiamiento del terrorismo vinculado a Hezbolla. El hecho de salpicar a la extabacalera de Horacio Cartes habría sido gravitante para el archivamiento.
A nivel regional, el escándalo comenzó estallar en Argentina, donde el avión quedó retenido tras negársele el acceso a Uruguay, pero previamente ya estuvo en la mira del gobierno paraguayo, donde el avión estuvo previamente para llevar un cargamento de cigarrillos de Tabesa.
Decomiso del avión iraní
El gobierno de EE.UU. rápidamente tomó intervención, ya que aportó pruebas, mediante las cuales señalaban que la tripulación formaba parte de las Fuerzas Quds, un grupo militar que respondía a la Guardia Revolucionaria Islámica. Además, la empresa y la aeronave, según EE.UU., servían para el financiamiento de Hezbolla, grupo catalogado como terrorista por el país del norte. EE.UU. llegó hasta las últimas instancias en este caso, ya que en febrero de 2024 concretó el comiso del avión, el cual quedó en su poder.
Además, si bien nunca señalaron que este caso tuviera relación con la designación como “significativamente corrupto” de Cartes, las sanciones políticas y económicas sí indicaron que era por supuestos vínculos con Hezbolla. En agosto del año pasado también se ratificaron las sanciones del Departamento del Tesoro contra Tabesa, cuyos cigarrillos fueron llevados por Emtrasur.
Pesea todo esto, luego de seis años, Cartes hizo un viaje internacional y llegó ayer a Israel.