La lluvia ha dejado al menos seis muertos y miles más en Perú

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Una mujer grita en un vídeo grabado en Arequipa, sur de Perú: «¡Atrapenlo! ¡Atrapenlo por favor!». Las imágenes muestran a un hombre siendo arrastrado por la fuerza de las aguas mientras desciende por una calle llena de casas, después de que las fuertes lluvias azotaran la zona en los últimos días. Las fuertes lluvias han dejado partes de Arequipa bajo el barro y han dejado seis muertos, entre ellos más de 4.000 afectados, según las últimas cifras del gobierno regional. Las lluvias también han afectado a algunas regiones del sur, como Ica, y del norte, incluidas Tumbes y Piura, donde se han registrado deslizamientos de tierra, crecidas de ríos e inundaciones.

En Arequipa, la mayoría de los muertos -entre ellos una mujer de 70 años, un padre y su hijo de 14 años- fueron arrastrados por la crecida de los ríos. La escena es desoladora: edificios destruidos, algunos cubiertos de barro hasta la cintura, negocios completamente paralizados y vehículos cubiertos de barro. El gobernador de la provincia de Arequipa, Rohel Sánchez, dijo que el comercio que las consecuencias son «terribles y terribles» y que se acerca «el peor desastre». Por ello, han pedido al Ejecutivo que declare el estado de emergencia en toda la región.

Algunas de las zonas más afectadas son las provincias de Cayma (más de 114.000 personas) o Yanahuara (30.000 personas), entre otras tierras altas de la región. Hasta la tarde de este lunes, según la última información del Instituto de Defensa Civil (Indeci), había 4.782 personas afectadas, así como 469 edificaciones, ocho puentes y 45 kilómetros de carretera. Y el Ministerio de Salud (Minsa) confirmó que 38 hospitales han sido destruidos. Aunque las cifras varían de un día a otro.

Perú se encuentra actualmente en la primera fase del fenómeno del Niño costero, pues el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) y la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno de El Niño (ENFEN), describen un aumento significativo de las precipitaciones. Esto se debe a la extraordinaria temperatura del océano cerca de la costa del Perú. Estos efectos se concentran principalmente en la costa norte y central del país.

En las regiones norteñas de Tumbes, Piura, Lambayeque y Cajamarca, las lluvias también han dañado viviendas, carreteras y servicios esenciales, afectando incluso a residentes. En Piura, en particular, las precipitaciones registradas en los últimos días superaron en casi un 100% a las de febrero, explica Angie Flores, meteoróloga del Senamhi. Esto ha provocado deslizamientos de tierra e inundaciones, que se ven agravados por la falta de drenaje, añade. Minsa reveló que 46 hospitales habrían resultado dañados.

En esta zona, los vecinos del distrito de Máncora -con 14.000 habitantes e importante destino turístico- afrontan graves problemas tras varias horas de fuertes lluvias que han provocado inundaciones y acumulación de lodo en tramos de la vía principal, el mercado y la zona residencial. El agua sucia y el barro también pueden convertirse en fuentes potenciales de infección debido a las poblaciones de mosquitos o al posible colapso de los desagües locales.

Un país inseguro

Los vecinos -que pasaron todo el día tratando de ayudar y encontrar bombas de agua- han protestado contra las autoridades por la falta de medidas para protegerse de fenómenos naturales que, lamentablemente, no son impredecibles en el país. Cada pocos años -los últimos fueron en 2017 y 2023- el Niño Costero afecta al Perú, y las lluvias y deslizamientos destruyen parte de la población e infraestructura importante, por la falta de medidas preventivas y servicios.

Freddy Morán, presidente de la Comisión de Gestión de Riesgos y Desastres de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú, explica que existe un plan nacional de gestión de desastres, pero no se está utilizando a nivel general. «Sólo el 30% del país tiene su propio sistema legal, no todos los gobiernos locales o regiones están trabajando en la prevención», afirma. Añade que es necesaria una visión completa de la gestión del agua, planificación de áreas y trabajo por áreas pequeñas “para poder evitar los efectos de las olas del mar, que arrasan con todo lo que encuentra en su camino, árboles, casas, árboles, y llegan a su fondo”.

Otro factor que aumenta el riesgo es la construcción en valles o zonas propensas a inundaciones. Jesús Carpio, arquitecto y residente de Arequipa con formación en estudios urbanos e historia, explica que en la ciudad -aunque ocurre en todo el Perú- el crecimiento urbano, tanto oficial como no oficial, «empezó a ser en zonas donde no debían intervenir». Esto ha hecho que los ríos que antes tenían entre 30 y 50 metros de ancho hoy lleguen a la ciudad reducidos en sólo tres metros: «La cantidad de agua y su profundidad no es igual a la cantidad de agua ni a la velocidad del agua y de las rocas que arrastra», afirma. Hoy en día no sólo se han visto edificios en estas zonas, sino también escuelas y universidades ubicadas en zonas montañosas.

Según la última información del Senamhi sobre la introducción de ríos, que tiene una vigencia de 24 horas hasta las 13:00 horas del miércoles, hay alerta roja por sequedad extrema en cinco regiones (cuatro en el norte y una en el sur). 61.504 personas están bajo alerta, 452 escuelas y 51 hospitales. Por otra parte, 16 zonas se encuentran bajo aviso de fuertes lluvias; y diferentes partes del país tienen carreteras bloqueadas o están escasamente pobladas.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) pronosticó que las lluvias continuarán en el norte del país hasta el 27 de febrero.


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