Nakayama afirma que EE. UU. tiene jurisdicción para juzgar a Maduro por crímenes transnacionales
06 de enero de 2026 – 22:08
El senador liberal sostuvo que la operación militar que derivó en la captura de Nicolás Maduro está jurídicamente justificada, al existir causas abiertas en tribunales estadounidenses por narcotráfico y vínculos con organizaciones criminales internacionales.
El senador Eduardo Nakayama aseguró que la operación militar de los Estados Unidos que derivó en la captura del Nicolás Maduro se encuentra plenamente justificada desde el punto de vista jurídico, al tratarse de crímenes de carácter transnacional, principalmente relacionados con el narcotráfico.
El legislador explicó que el planteamiento de Washington sobre la jurisdicción para juzgar estos delitos no es nuevo ni responde a una administración en particular, sino que se sostiene desde hace décadas en la doctrina de la transnacionalidad del narcotráfico, considerando que el principal destino de las drogas es territorio estadounidense.
Causas abiertas en tribunales de EE. UU.
El senador indicó que los procesos están vinculados a hechos de narcotráfico y a la estructura conocida como el Cartel de los Soles, organización que, según denuncias internacionales, involucra a altos mandos militares venezolanos.
Cartel de los Soles y crimen organizado

Si bien señaló que a Maduro se lo dejó de señalar formalmente como líder máximo del Cartel de los Soles, Nakayama consideró que el verdadero jefe de esa organización sería Diosdado Cabello. Añadió que dicho esquema criminal mantiene nexos con otras estructuras como el Tren de Aragua, además de vínculos con organizaciones consideradas terroristas a nivel internacional, como Hezbolá y Hamás, así como con la Guardia Revolucionaria Iraní.
Explicó además que el nombre del cartel hace referencia a los “soles” que portan los generales venezolanos en sus insignias, en alusión directa a la participación de sectores de las Fuerzas Armadas en estas actividades ilícitas.
Paralelismo con el estronismo
Nakayama trazó un paralelismo entre la situación de Venezuela bajo los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro y la dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay. Comparó los centros de tortura del régimen venezolano, como el Helicoide, con los organismos represivos del estronismo, señalando que en Venezuela las proporciones de represión serían incluso mayores.
También mencionó la existencia de colectivos armados chavistas, a los que calificó como fuerzas paramilitares utilizadas para el control social, equiparándolos a mecanismos de represión vistos en otros regímenes autoritarios.
Defensa del liberalismo y rechazo a las dictaduras
Finalmente, el senador manifestó su deseo de que caigan todas las dictaduras del mundo y reiteró que, en el caso de Nicolás Maduro, la acción emprendida por los Estados Unidos tiene sustento legal y político en el marco de la lucha contra el crimen organizado transnacional.