Claves del acuerdo UE-Australia: Bruselas puede eliminar casi todos los aranceles a cambio de más importaciones de carne | Poder
El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Australia se alcanzó en ocho años, un tiempo muy corto si se tiene en cuenta lo que llevó cerrar acuerdos con Mercosur (más de 28 años) o India (casi 20 años). Y mientras tanto ha habido obstáculos -la epidemia y los problemas diplomáticos que abrió Canberra al prohibir la compra de armas nucleares a Francia- que podrían haber perturbado las difíciles negociaciones porque afectaban al punto de comercio más importante entre los dos grupos: el sector agrícola. Australia es el segundo productor mundial de carne vacuna y el mayor exportador de ovejas. Por tanto, entrar en el mercado europeo es importante para los dispositivos electrónicos; como lo es para la UE obtener acceso a recursos australianos vitales y, en última instancia, reducir su dependencia de China.
Si consideramos estas dos partes únicamente, pensaríamos que el acuerdo fue fácil porque ambas partes son compatibles. Pero no es así, como lo demuestra el hecho de que en 2023 este acuerdo sería imposible. Todo parecía listo para llegar a la reunión de ministros de Comercio del G-7 celebrada en Osaka (Japón). No fue posible. Los estándares de carne vacuna que Australia quería o para proteger las religiones locales (Rioja, queso manchego, prosecco y otros tipos de productos agrícolas) destruyeron las posibilidades de cooperación.
Tres años después, con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, las necesidades y requerimientos han fortalecido sus vínculos geopolíticos y comerciales, pese a la gran distancia entre ambas regiones. Ambas partes han estado de acuerdo. Los australianos, por ejemplo, han reducido su consumo de carne; Los europeos han mostrado comprensión con los nombres que utilizan en las antípodas para determinadas cosas. Aquí tienes las claves del trato que conseguiste:
10.000 millones más en exportaciones
El punto que los negociadores europeos han comenzado a esbozar para el acuerdo es reducir los aranceles en casi un 100% a las importaciones desde la UE a Australia. Esto supone un ahorro de más de 1.000 millones para las empresas europeas, según la Comisión Europea. Sin aranceles en la isla principal de Oceanía, el Ejecutivo de la UE calcula que en los próximos diez años las exportaciones aumentarán en unos 10.000 millones de euros. Se trata de unos 37 mil millones en 2025. Sin embargo, no se han dado cifras sobre el número de productos que se espera que crezca, que el año pasado alcanzó más de 10,26 mil millones.
Uno de los sectores más apreciados por este tipo de cooperación, como en el caso de Mercosur o India, es el de los fabricantes de automóviles, especialmente de lujo y eléctricos, indican fuentes negociadoras de la UE.
Sólo quedan excluidos del precio determinados objetos metálicos. La explicación que se da en Bruselas al respecto es que tanto la UE como Australia son conscientes de los excesos que se imponen al mundo en la producción de este metal y sus derivados. Por eso hay un entendimiento con esto. La UE aprobó medidas hace meses para duplicar los precios del acero para protegerse contra el enorme poder manufacturero de China.
30.600 toneladas de carne vacuna
La cuota de importación que aceptará la UE para los productos agrícolas australianos ha sido uno de los puntos principales de las negociaciones. En la UE y Australia, el sector agrícola es la parte más difícil del acuerdo comercial. Y lo que ha ocurrido en ambos lugares después del anuncio del acuerdo lo demuestra: en el Copa-Cogeca, organización que reúne a agricultores y cooperativas agrícolas de Europa, el acuerdo crea «un reconocimiento necesario en los sectores con mayores problemas», lo que aumenta «la implicación de [el acuerdo con] Mercosur». El solapamiento con otros acuerdos, critica la organización, hace que el acuerdo con Bruselas sea «inaceptable». Incluso en Australia, los representantes del primer sector están contentos: la Federación Nacional de Agricultores ha dicho que se trata de «el peor acuerdo de libre comercio». según el medio ABC.
En concreto, el acuerdo prevé la importación de 30.600 toneladas de carne de vacuno australiana al año. El 55% de esta cantidad está libre de impuestos, aunque debe estar certificado como alimentado con pasto. El resto pagará una tasa de entrada del 7,5%. Estos volúmenes se irán incorporando progresivamente a lo largo de 10 años, aunque un tercio del total ya habrá entrado desde el primer día. «Ahora el mercado europeo está cerrado a Australia», admiten desde la Comisión, lo que demuestra que en ocasiones los precios pueden alcanzar el 160% o el 115% frente al 5% genérico que ofrece Canberra.
Las ovejas también ganan cuotas de entrada. Se alcanzan las 25.000 toneladas, de las cuales el 27% se puede congelar. Al igual que el ganado, el número se alcanzará gradualmente. En este caso, el plazo será de siete años.
Religiones Geográficas
Australia ha sido hasta ahora uno de los aliados más cercanos de Estados Unidos en las guerras comerciales internacionales por la protección de los nombres de origen. El origen europeo para muchas personas -como en Estados Unidos- ha dado lugar a productos agrícolas que a menudo utilizan nombres que tienen su origen en Europa, como el queso parmesano o feta y el vino Prosecco. En el acuerdo alcanzado este martes coinciden ambas partes.
Al convenio internacional existente, que ya protege 1.600 denominaciones, se suman otras nuevas: 165 denominaciones agroalimentarias (como la del queso manchego), 231 de bebidas espirituosas y 50 de vinos. También hay otro elemento importante de los productos que no tienen protección que prohíba su uso, pero se introducirán cosas en los documentos que permitan una mejor distinción entre los productos europeos y australianos. Por ejemplo, se prohibirá el uso de elementos que puedan causar confusión, como mapas esquemáticos, como ocurre actualmente en las antípodas, explican fuentes de la Comisión. Esto lo pueden hacer los fabricantes que hayan estado produciendo el producto durante al menos cinco años y lo hayan hecho de buena fe.
El acceso al litio es otro recurso importante
Más allá de la reducción de aranceles, lo más interesante para la UE en el acuerdo con Australia es la adquisición de los recursos más importantes. Explican en la Comisión que con el paso dado ahora se evita el control externo de este tipo de productos que pueden ser proporcionados por Canberra y ayuda la integración de cadenas de la UE en la isla de las antípodas. Este principio, sin embargo, no depende mucho de la decisión administrativa. gestión |contratos, en la literatura financiera) que realizan proyectos. Por ejemplo, actualmente, la mayor parte de la extracción de litio en Australia va a China, que tiene capacidad para procesarlo. El objetivo, a medio plazo, es construir empresas que puedan reducir la dependencia que ahora tiene la UE del gigante asiático en este campo.