Claudio Portalo, actor: «Sólo el 7% de los actores trabaja. Esa incertidumbre te derriba» | iconos de ICONO
Tres géneros y dos películas. A cada primer jugador se le asigna, como un código de barras, una cuenta de su trabajo. durante dos años Claudio Portalo (28 años, Badajoz) sintió dolor al ver cómo la cifra se negaba a subir. «La industria es muy plástica y muy fake. Sólo el 7% de los actores trabaja y el resto finge trabajar. Cuando eres joven y estás lejos de tu ciudad, es muy difícil», admite ahora con una media sonrisa entre la inocencia y la vergüenza. «No todo el mundo sabe cómo afrontar esta incertidumbre y, aunque lo sepas, siempre te derriba. A mí me derribó».
A principios de este año experimentó la ansiedad y decidió regresar a Badajoz y presentarse al examen de bombero. «Entré en una profunda depresión. Me lo recuerdo todo el tiempo y se me ponen los pelos de punta», admite. Pero esa alegría ahora se mezcla con la felicidad. Gracias a este problema también encontró a Claudio Portalo que había olvidado. Porque, además de actuar, este incansable pacense escribe, baila, expone y, sobre todo, pinta. Los vecinos de su zona afirman conocer la última versión de él como Príncipe de Malasaña. Su nombre y sus bicicletas ya forman parte de la hoja de ruta de la calle porque las pintó en cada esquina.
Hace tres años, sin dinero para lienzos, vio el desperdicio de la reforma que estaba gentrificando la zona centro de Madrid y se puso a pintar. Hurgaba en contenedores y bolsas de ratán y convertía la basura en lienzos en los que siempre pintaba lo mismo: un bello cuadro naïf coronado con su nombre. «La poesía de todo esto es que lo que solía pertenecer a los vecinos locales puede convertirse en hogares para los vecinos», explica. Primero lo regaló, luego empezó a venderlo y, por su problema reciente, lo priorizó. En total, estima, pintó hasta 800 especies.
Gracias a ellos ha conseguido hacer el primer espectáculo de su vida, Nuevo artista en la ciudaden Fotos de VNT. Durante la primera semana de junio dedicó entre 10 y 12 horas diarias a pintar las obras que se encontraban en esta exposición. «Por fin estoy creando un lugar para mí. No tengo nombre, pero tengo mucho dinero. Voy a celebrar 20 años en el arte. Tenía nueve años, no sabía escribir bien, pero ya dibujaba en todos mis libros escolares», recuerda.
El origen de esta corriente artística imparcial llamada Portalo comenzó hace mucho tiempo en una comarca fuera de Badajoz. «Siempre digo que Badajoz termina donde empieza Portugal y en el otro extremo Badajoz termina donde empieza mi región, así que es todo rural», explica. En casa recuerda una imagen recurrente: sus padres, cada uno leyendo en su sofá. La cultura era el lenguaje de su familia: las paredes estaban llenas de libros y pinturas de artistas locales, y muchos de sus familiares tocaban jazz. Ahora su madre y su padre son funcionarios, pero en 1983 su padre, Paco Portalo, se convirtió en uno de los productores de Bugaboo (La Pulga) o La Mosca, la primera película realizada en España.
En 2021, tras años alejado de la industria, fue homenajeado con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. «La historia es muy interesante. El juego le golpeó y le dio una gran oportunidad en el extranjero, pero él les dijo: ‘Que os jodan a todos, me voy a Extremadura con la mujer que amo y estoy en contra de ser profesor de Tecnología en el colegio’, recuerda. El mismo derecho es el que, admite, le dieron desde pequeño. Por eso, antes de los 10 años empezó a hacer graffitis ya. break dance. Desde entonces no ha dejado de volcar su talento a las calles, desde la danza, el teatro o la poesía. «Siempre vuelvo a la carretera. Siempre pasa algo en la carretera y todo está vivo».
En Cáceres estudió interpretación mientras comenzaba a escribir y a realizar un viaje autoguiado por España en el primero de sus tres poemas.Dormir, karité mi hiperpoema– le dio la idea de mudarse a la capital para luchar por su sueño de ser actor. Pero lo cierto es que el legado que la abuela de Petra le dejó en secreto es lo que le permitió hacer algo. Todo lo demás se cuenta con ese bendito número.
Los tres tipos son Servicio de tiempo, La caza y Para servir y proteger y dos películas, cielo animalla imagen desgarradora de la muerte que se publicó el año pasado, y Una casa de arbolesUna dedicatoria especial al autor de terror llegó a los cines el pasado mes de mayo. Aunque la fotografía ha sido su principal fuente de ingresos, todavía busca nuevos papeles como actor y tiene una carrera en la fotografía. Pero ¿cómo encajan todas estas traducciones en un solo significado? «Siempre digo que soy un criminal de buen corazón. Me siento como Robin Hood, si es posible no disparo a los pobres y destruyo a los ricos», responde. Pero cuando dice eso, no queda del todo satisfecho: «Mientras respiro todo esto, algún día quiero ser rico, pero de manera notoria, con el reconocimiento del honor y el pan que mis manos amasan». Ahora sí, este es Claudio Portalo.